miércoles, diciembre 01, 2004

Duelo

Vengo a estarme de luto por aquellos
que han muerto a desabasto,
por los que, rútilos o famélicos,
procurando saciar su corazón o su hambre,
cayeron en la trampa,

Eran flores de arena, papirolas,
artificios de bubble gum, almas de azogue,
veletas de discotheque, aleteos, dispendio

Pero eran también un alma, una palabra,
un esqueleto de pan y sal,
con rincones amables
como el tuyo o el mío, compañero,

Vengo a estarme de luto
por aquellos
que recibieron prematuramente
su funeral de escándalo,
su ración, su camastro, su obituario velado,

Pero más por aquellos
que, desde que nacieron,
son confiados, etiquetados, muertos
en sus propios rediles,
herrados, engrillados a un escritorio oculto,
a un cubículo negro.

Ah!, caravana de las carcajadas,
carne desamparada de la arcaica matanza,
paredón de la pública vela,
arrimaditos, amontonaditos
en el muro del asco.

Vengo a estarme de luto
porque puedo.
Porque si no lo digo yo,
poeta de mi hora y de mi tiempo,
se me vendría abajo el alma de vergüenza
por haberme callado.

(Abigael Bohórquez, Sonora 1936-1995)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

José dice: insisto, el diseño anterior de tu blog me gustaba más, creo que está mejor

Unknown dijo...

Creo que hay que señalar que se trata de un fragmento del poema, de un gran poema, por cierto.