domingo, diciembre 30, 2007

Horas

Faltan pocas horas para que se acabe este año y juro que ya me urge. Que se acabe, es lo que me urge. Pero sobre todo que se acaben todos esas mamadas de los propósitos canjeables por despropósitos, como si de la noche a la mañana uno ya fuera más juicioso y ecuánime, como si tragarse doce uvas sin semilla equivaliera a meterse doce supositorios:

1. el de la buena voluntad,
2. el de la visión transformadora,
3. el de la apertura emocional,
4. el de la claridad de mente
5. el del utópico irredento
6. el de los calzones rojos y l'amour
7. el de los amarillos y la prosperidad
8. el de borrón y cuenta nueva como creer en la resurrección
9. el de bajar de peso como p'aligerar la rotación terrestre
10. el de los 9 pasos anteriores para rehabilitarte de vivir
11. el de reciclar la basura pa que vaya al mismo depósito que luego será un fraccionamiento de interés social
12. el de comprarte una mascota porque lo más romántico del mundo es limpiar las heces de alguien más sin que te lo pida.

Bien bonita que es esta época de arrepentimientos confundidos con amnesia provocada, de brindis apresurado, de desvelada forzada, de cuetes, de disparos porque así como se desvanece un petardo en el cielo, igualito se desintegran nuestros propósitos.

Ya basta de hipocresía, aceptemos que nos urge que se acabe este y el que sigue, que no nos queda más que improvisar y que el suspiro antes de dormirte el primero de enero no es tanto porque la libraste este año que pasó sino qué pereza nos deparará el que viene... Hay que hacerse el desentendido para darle oportunidad a la sorpresa.

*Aquí mi más reciente update fílmico.

miércoles, diciembre 26, 2007

Casualties of christmas

Desde la ventana del café puedo ver que mientras me tomo mi bebida de casi 50 pesos, al otro lado de la calle se detiene un coche repartiendo bolsas llenas de regalos a un grupo de indígenas que ambulantean en la zona rosa... Me pregunto muchas cosas y me flashea varias veces en la cabeza el término autoindulgencia, pero me quedan pocos juicios que repartir cuando no hace ni 12 horas le negué a uno de esos niños un juguete que me pedía -poniendo ojitos de gato de Shrek- en una tienda departamental.

Salgo a caminar y me topo con la sorpresa que el Paseo de la Reforma está lleno de familias tomándose fotos junto a los nacimientos que instalaron a lo largo de la avenida. Muchos de esos nacimientos no tienen en el pesebre al niño dios que para estas fechas ya debería estar en su puesto... Me pregunto que hubiera pasado si María hubiera tenido la opción de negarse al desiginio divino de dar a luz al hijo del supremo, por más promesas de parto sin dolor y paso automático a la historia como la primer mujer adúltera elevada a divinidad. La oportunidad de sentar un buen precedente feminista fue desperdiciada y tuvieron que pasar muchos siglos para que la maternidad dejara de ser el paradigma de la visibilidad femenina en nuestra sociedad.

Ahora una mujer puede dejar de ser invisible justo cuando se niega a pasar esos nueve meses disfrutando que desconocidos le soben el vientre y los conocidos la colmen de pañales... ahora la negación de la procreación es directamente proporcional al nivel intelectual de la mujer emancipada en cuestión.

Antes de llevar más lejos mi reflexión decido que es momento de llamar a mi ex. Calculo que el hecho que sea navidad y que cumplamos diez años de habernos conocido es pretexto suficiente para marcar su número, uno de los pocos que me sé de memoria.

Luego de mas de media hora de interrogatorios y sermones de su parte, de explicaciones parcas de la mía y de desearnos lo mejor vuelvo al terreno de las preguntas. No deja de asombrarme lo poco que hemos desarrollado nuestras habilidades comunicativas: nos decimos verdades a medias como cuando eramos pareja, nos alentamos forzadamente como entonces, por encima de nosotros mismos, sólo que creo que yo sí he aprendido a guardar silencio como corresponde, pues no tiene ningún sentido estropear la cordialidad con esa sobrevalorada sinceridad que mucha gente ejerce orgullosamente sin darse cuenta que equivale muchas de las veces a auto-boicot.

Supongo que no se puede esperar demasiado de dos personas que se conocieron en plena noche buena, saltaron casi inmediatamente a la cama y luego se preguntaron si era preciso comentarlo con sus respectivas parejas. Lo que menos se esperaría es que de ese revolcón surgiera un vínculo que hasta la fecha sigue ríspido y fluctuante, pero fuerte.

Afortunadamente la procreación no entra en esta ecuación, así cada quien se convierte en rehén de sí mismo.

lunes, diciembre 24, 2007

Miau

Mi compañía navideña (además de mis host) son cuatro gatos con personalidades muy definidas. Son los segundos dueños del departamento donde me dieron posada, en realidad son tres pero uno ha venido a pedir posada justo después de mi. Se llama Wok y se escondió casi por dos días la vez que su dueño vino a dejarla y alteró la dinámica en que Lola, la madrota, regía este mini reino gatuno que sigue en jerarquía Benito, un bellísimo gato negro, gordo, pesado y simpático que debe su nombre a haber sido encontrado en la calle desnutrido, piojoso y perdido. Benito dijo quítate que ahí te voy al cuento del patito feo, sin necesidad de la jotería del cuello estirado. Cierra el círculo Beto, un gato que puede pasar por ordinario pero que no lo es, su appealing es la profundidad dramática que le da el hecho de ser adoptado de un albergue y seguramente el haber sido víctima de todos los abusos a que un animal de ese tamaño puede sometérsele. Beto se escondía de mi y cuando daba la cara y yo me acercaba me gruñía, porque aparte de todo Beto no maúlla, es esa clase de personaje que se morirían por interpretar grandes actores ahora en decadencia como Robert de Niro o Al Pacino, pero nunca darían con el tono porque si algo tiene Beto es que no es sobreactuado, no es de método. Es como el Kevin Spacey de los gatos, ni bonito ni feo pero interesante.

Lola se cuece aparte, es una arpía que abusa de los demás a quienes considera más débiles, es una chantajista manipuladora, la única que he visto que recurre al llanto para conseguir lo que quiere. Lola sólo es enfrentada por Wok, que es su hija pero con lo perra que es para ser una gata, ni siquiera se acuerda que alguna vez parió. Lola es mi favorita, pero ella no lo sabrá nunca. Wok se mete entre mis sábanas de noche y ahora Beto ya no se asusta de mi presencia y hasta es capaz de acostarse a mi lado cuando estoy viendo la tele.

Yo odio a los animales por puro deporte, pero si me dan a escoger prefiero la displicencia de los gatos a la codependencia de los perros, que aparte de ruidosos, apestan. Nunca he considerado realmente tener una mascota pero es un buen ejercicio getting along with some of them. Tal vez así aprenda a lidiar con todas las cosas que no me gustan del exterior... de los seres humanos, por ejemplo.

jueves, diciembre 20, 2007

tan tan

El pretexto de Bourdain era un poco para describir mi experiencia de adaptación a la gran urbe. Pasa un poco esto, que uno tiene que ubicarse en el lugar del invasor, el huésped sin invitación, el extraño amistoso porque uno no puede venir a una ciudad como esta y declararle la guerra sino entender sus dinámicas y ajustarse lo mejor posible a ella. No fue lo mismo como readaptarse a Hermosillo, que fue un verdadero shock, es lo opuesto y como yo soy un hombre de extremos aquí estoy jalando la bola de estambre tan entusiasmado y ansioso como un gato siamés.

Y no me refiero a que he tenido que comer excremento, aunque de seguro lo he hecho y yo ni por enterado, me refiero a que no puede uno mudarse de ciudad y llevarse al pueblo con uno (como hacen los chilangos a donde quiera que van: Acapulco en la azotea anyone?). Tampoco me refiero a que me alimento de tacos de suadero o algo parecido, pero sí a adaptar el lenguaje lo más posible, porque luego pasa que uno saca los regionalismos justo en el momento que menos debería: ahí estoy yo diciendo zancudos en vez de mosquitos y pintoresquismos por el estilo. Tampoco es que uno tenga que ser policía de lo que dice sino dejarse llevar por la corriente y no señalarles a los defeños su acento, cuando el que lo tiene diferente es uno, el que está de visita, el advenedizo, el - t a m b o r e s - pueblerino.

Yo por más que haya visitado en el pasado esta ciudad, que me encanta y me aterra a partes iguales, nunca había ligado con un local, por ejemplo. Y eso no me lo perdonaría ni San Bourdain ni Anabel Ochoa, gurú chilangachupina del sexo cosmo. Y pues esa asignatura ya la pasé con calificación sobresaliente, so my big mamma gotta be proud! Y no le agradezcamos eso a la escena gay de la ciudad, que es muy variada pero es la misma boring crap que cualquier otra ciudad que se sienta capital de algo, como si la promiscuidad ocupara pasaporte o reglas de etiqueta. La escena antrera del DF es la imitación de la imitación de lo que ustedes ya conocen, pero con mayor presupuesto, pero cuando uno escucha en el metro conversaciones sesudas sobre el indie internacional entre unos usuarios average, se sorprende de la falta de cultura de los DJs citadinos, que es probable estén restringidos por darle gusto al respetable que posa su ron con cola, su absolut tonic o su cosmopolitan al ritmo de thalías, rihannas, nigga´s y ese etcétera que vh1 y mtv nos han hecho conocer de sobra. Humildemente uno -con su cerveza tibia en la mano, faltaba más- hace la de antropólogo pseudo-sexual aka Carrie Bradshaw pero menos ñoño y sin esa compulsiva afición por los juanetes revestidos de zapatos de marca… sólo a una mujer se le puede ocurrir abatir la depresión torturándose con unos tacones imposibles no sólo de andar sino de combinar (a no ser que sea con su nariz).

¿Qué me espera en esta ciudad mítica de grandes pistas de hielo, distribuidores viales de avanzada, derecho al aborto y a uniones de hecho, seguro de desempleo, un centro histérico maravilloso, un clima envidiable, una violencia alimentado prensas, una tensión política apenas perceptible, una libido tan desbordada como sus vialidades, tan extrema como asfixiante, tan tan que la campana de Hidalgo queda como adorno de arbolito navideño?

lunes, diciembre 17, 2007

Black Gourmet Kiss

Anthony Bourdain es mi nuevo gurú: sus enseñanazas van más allá de afilar o distender el paladar, Bourdain lo que hace es compartir su experiencia de vida, la experiencia de alguien que ve al mundo tal como es y acepta las limitantes que tiene uno para cambiar lo que nunca pidió ser diferente.

Como Bourdain uno tiene que aprender a comer huevos cocinados entre cenizas cercanas a heces humanas y animales, aprender que para apreciar las bondades culinarias alrededor del mundo hay que descender a los infiernos de la pobreza y la marginación donde no importa de qué lado está el cubierto, en caso de que exista ese lujo urbano en la mesa de La Martinica, Namibia o cualquier otro lugar que redefina esa figura retórica llamada tercer mundo.

Como Bourdain, uno tiene que aprender a comer en una carreta porque no comer no es opción, o entender que depreciar el bocado ofrecido por quien apenas cuenta con lo necesario es una ofensa peor que pedir agua embotellada donde ni siquiera conocen el drenaje.

Lo que tal vez no todos compartamos con Bourdain -supongo- es una excelente cobertura médica o ese romanticismo de cinco estrellas que desciende desde su cadena de restaurantes y sus libros publicados, o sus viajes en primera y helicóptero al infierno que hace posible el paraíso cosmopolita; y no por querer descubrir el hilo negro de la dinámica global sino precisamente porque todo para él es exotismo, todo eso que nosotros vemos de reojo o tapándonos la nariz a Bourdain le fascina, o asume que a su público le asombra. Su público con televisión de paga, con pretensiones clasemedieras y complejas conjeturas sobre asuntos pendejos e intrascendentes elevados a máximas snobistas de necia miopía.

Puede ser que su público no se lo merezca, que su antropología culinaria y su humanismo de lujo esté muy por encima de quienes elevan una garnacha al nivel de epifanía cosmo, pero a mi me gustaría tanto conocer a Tony, hablarle de tú (lo lindo del inglés es que no existe el usté) y preguntarle qué opina del beso negro.

miércoles, diciembre 12, 2007

Casi todo

Afuera se escuchan los cuetes guadalupanos, me avisan que sólo me he cambiado de esquina. Termino un trabajo express escuchando música new wave que nada tiene que ver con el fervor religioso ni con las viñetas deportivas que me encargaron hacer: push ups, sentadillas, extensiones y un etcétera que me recuerda que tengo que regresar al gimnasio.
El primer destello de nostalgia se me aparece a la 1:42, pero ni siquiera pudiera precisar nostalgia de qué o si la estoy confundiendo con sueño. Si no fuera porque tengo que apagar las luces del arbolito para encender la laptop yo ni me enteraba que es época navideña... tal vez si fuera a la pista de hielo a patinar, me pusiera una bufanda que no ocupo o hiciera caso a un Santa Claus barítono de Sears el espíritu navideño me convertiría en el grinch de todos los años, ese que se niega a recordar su primera navidad lejos de casa, con gente casi extraña que no pudo evitar un llanto ridículo que causó más aflicción que las inundaciones y me enseñó que llorar en público tiene sus perversiones.
Tal vez fue la tristeza contagiosa de Alex, combinada con certeza y resignación. Ella que guarda un secreto en su entrepierna y que se niega a convertise en el centro de atracción del puerto uruguayo al que la llevaron a esconder. Al igual que la Calliope de Eugenides y que el oráculo Tiresias, son personajes que nos recuerdan que el ser humano es la verdadera especie en extinción, porque las inventadas vírgenes morenas pudieron convertirse en patrimonio nacional sólo para rasgar sus vestiduras y lucrar con ellas, o ese mesías que un dios nos mandó a la tierra sólo para reafirmarnos como los sadomasoquistas que siempre seremos, con el gen de la autodestrucción bien incrustado en el ADN. Es que... qué bonito es casi nada.

viernes, diciembre 07, 2007

Britney, caníbales y musicales...

Estoy rodeado de fans de Britney. Y yo que pensaba que mi fascinación con las mujeres decadentes era muy original. El otro día, camino a un billar, escuché buena parte de su disco que no es más que una puesta al día (no me pregunten qué día) de lo que ya hicieron la Jackson, la Minogue y -porsu- Madonna. En fin que después de tanto folclor mezclado con reaggetton esto pudiera ser el paraíso si no tuviera yo tantos prejuicios.
Al menos en el billar había rockola con buen música para programar y algo que parece que en esta ciudad no conocen: cerveza fría...ah, y resultó que esta vez no soy el peor jugador de billar en la bola, lo cual no habla tan bien de mi como mal del resto.
He visto cine: Accross the Universe pudo ser buena y tiene sus momentos, pero como que la Taymor tiene muy poca idea de la progresión dramática, lo suyo es lo visual. Además, la Rachel Wood no tiene una voz muy expresiva y su co-star estará mono y todo pero recuerda demasiado al McGreggor de Moulin Rouge. Lo de versionar canciones de los Beatles no es nada original, pero la idea de dramatizar a través de sus canciones pudo haber sido algo genial (tengo que decir que el momento donde sale la Hayek es de los buenos) de haber tenido un poco más de atrevimiento y no resultar en un derivado de The Wall y sucedáneos. La intención antibélica es tan tópica como inútil y ya teníamos el ST del tear jerker I am Sam, que es muy superior.
También vi 30 days of night, que basa casi todo su impacto en el diseño de sonido, porque visualmente sólo se diferencia de las demás por el uso de la nieve como contraste del rojo sangre. Los vampiros aquí parecen darkis chilangos, tienen mucho apetito, son la pesadilla no anunciada y no conocen lo que es un kleenex; como si fuera difícil creerles su vampirismo si no tuvieran la cara embarrada de sangre (siempre fresca aún con el supuesto que se les acabaron las víctimas). En fin, la gente tiende a ser muy condescendiente con las adaptaciones de comics prácticamente desconocidos, pero ¿qué pedo con que ahora Josh Hartnett salga en todas las películas?
Gone baby Gone pude habérmela evitado: más Mystic River, Affleck no es Eastwood, pero su hermano al menos parece mejor actor y ya sabemos que el crimen no paga (tan derivativa que almost cry).
También vi Hannibal Raising, que no es que esté mal, pero yo era feliz sin conocer el pasado de este personaje, porque eso de que las cosas se justifiquen pierde chiste, como que la gratuidad debería tener mejor reputación. Otra cosa, al parecer la dieta de carne humana de Lecter algo le hizo en el rostro, porque mira que mutar de ese efebo exquisito a casi señor barriga es tooodo un misterio más grande que sus inicios delictivos.

Sólo he salido una vez y creo que mi presupuesto no me permitirá muchas más, pero alcancé a registrar que la escena nocturna de esta ciudad (así como en muchas) es un curso express de NO TE LO PONGAS, el programa de esas dos arrogantes británicas que se ganan la vida con el mal gusto ajeno: a ese llamo yo un nicho explorable, hasta propuestas de ley se podrían hacer. No ma...!

martes, diciembre 04, 2007

Resumen tapatío

La FIL estuvo genial y pregúntenme cuántos libros compré:
Coro: ¿Cuántos libros compraste, Manuel?
R: De puras letritas ninguno, pero me compré el primer tomo de una novela gráfica del PIT II (que me podría caer bien por hocicón solamente, pero hay algo por ahí que no me cuadra en la suma) adaptada gráficamente por el genial francés Amêzian que -lindo él- se tomó la molestia de dibujar algo en cada libro que le dimos a firmar. También me compré algunos comics que estaban a la venta de la editorial Caligrama, pero más por research y curiosidad que por gusto consumista.
Logré vencer la tentación en los puestos de Planeta y Colofón, pero me vine cargadito de libros que regalaban de promoción. Obviamente no los que yo hubiera querido, como Lispector, Lemebel, Bellatín, Vallejo, Yoshimoto, entre muchos otros, pero algo es algo.

Los tapatíos lo que tienen de guapos lo tienen de fashion victims, sobre todo tienen un issue con los zapatos blancos (ho-rro-ro-sos), aunque por otro lado rulea allá el look neo hippie chic y alcancé a notar un trend de bigote zapatezco que para qué les cuento. Muy orgullosos del tequila y el mariachi, muy putas pero eso sí muy devotas y respetuosas de las instituciones (sobre todo del matrimonio)... quienes dicen que Guadalajara es el SF mexicano es evidente que nunca han estado en San Francisco.

La Mutualista es como el Pluma Blanca más sobrevalorado aún, aunque ligeramente más limpio y con la cerveza al doble del precio. Obvio es el lugar snob por excelencia y se pone hasta las chanclas, por más que la salsa sea el ritmo que gobierne el lugar (deberían institucionalizarse las rockolas para todo antro que se digne, si no todo mundo va a enterarse lo bien que bailo).

La ciudad es muy bonita, se come bien y es menos ruidosa que el DF, pues aún le queda ese resabio provinciano a pesar de ser ciudad-ciudad (es decir, tiene más de 2 Starbucks). Camino al hotel, me enteré que estaba cerca del barrio libanés y no resistí la tentación de comerme un plato combinado de humus, empanadas, falafe, tabbule y jocoque (três light!). Pregúntenme cuántas tortas ahogadas me comí... Pues ninguna -que no soy fan- pero sí me hice fan de unos tacos de carne al vapor combinada con chicharrón en tortilla de maíz recién hecha y salsa picante (priceless!, well, me costó empujar el carro del que me los invitó porque se descargó las batería, pero anyway, gajes de la gorra).

Rechacé la última invitación a bailar salsa porque yo tengo una reputación indie que cuidar (risas grabadas) y ya me sentía repitiendo mis patrones hermosillenses de no salir del mismo muladar... Fin de mi aventura jalisciense 2007 y bye bye galán tequilense, tan romántico que dejó pegosteado mi oído.

¿Y Colombia? Bien, gracias. Muy interesantes sus proyectos de rehabilitación urbana y rural, y promoción de la lectura y las arañas, pero pareció no existir sin la presencia de Gabo, Mutis y Shakira (que no vino a recordarnos la ubicación de su país en el mapa). El desinterés fue generalizado, a pesar del exitazo de sus grupos de folclor y demás fusiones caribeñas guapachosas de exportación. Ahí será pal’otra, al menos tienen ese excelente suplemento “Babelia” que publicó El País.

viernes, noviembre 30, 2007

diatriba del NO

No cabe duda que lo mejor que pudo pasarle a Julieta Venegas fue que el público de su edad le volteara la espalda, porque tuvo la oportunidad de calar hondo en una audiencia en trámite de fortalecer sus prejuicios (no sólo musicales), que es de lo que se trata la juventud.

En ese sentido, no sé si alguna vez fui joven, porque prejuicios yo los he tenido todos desde hace mucho tiempo. Muchos les llaman filtro social, otros amargura, otros ni saben como nombrar nada pero aprendieron -como uno- a definir su personalidad balbuceando sus primeras palabras encarnadas en un contundente y -en ese entonces simpático-“no” en pañales.

Antes de ponerle mayúsculas, uno ya ejercitaba el arte de la negativa:
no me gusta el deporte, no me gustan las matemáticas,
no me gusta ir a misa,
notedoylasnalgas.almenosnoaeseprecio.
notequiero.nomeparece.nomequedo.nomevoy.
nomevengo.nolohago.nonomegusta.nomelostrago.
asíno.nomedalagana.notelameto.nomemeto.nomehace.
nomepone.no…no…no…¡NO!

Así deberían aprender los artistas a decir que NO a las mesas redondas, zapatero a sus zapatos, Martha Chapa a sus manzanas, Frida a sus listones, Gabo a su prosa peregrina y senil, Fuentes a sus auras, Velasco a sus malos chistes creyéndose literatura, Volpi a sus huesos-crack y así pues: todos felices y contentos hasta que tire la primera piedra el inconforme, a quien no le llega el hueso, el que no sabe pintar manzanas y le apena ponerse listones y dejarse crecer la ceja, el que no tiene prosa de gancho ni punto de cruz, el que no se ríe ni de sus propios chistes, el que ha hecho del rencor su único combustible y es a lo único lo que no ha sabido decir NO.

jueves, noviembre 29, 2007

Impunidad, celebridades y patrias

He de confesar que el chiste de ser mexicano en una feria internacional es que uno cuenta con algo que es muy valioso: la impunidad. La padeció sobre todo una autora británica, toda etérea y pelirroja ella, estrenando estatus de celebridad con su primer libro (The Thirteenth Tale, algo así como Henry James meeting Emily Brontë, but less borring an as enterteining as a best seller should be) y esperando quince minutos a ser entrevistada por este remedo de periodista que juego a ser. También la volvió a padecer Lydia Cacho (que ya debe estar acostumbrada, hay que decirlo) cuando mi bocota no pudo evitar insinuarle que su detención fue lo mejor que le pudo haber pasado a su carrera editorial.

Hay chalecos de celebridad para todos los gustos y medidas: ahí está el recién premiado Antonio Ortuño, que pasa casi la mitad de su presentación quejándose (según él de broma, según yo sacando cuentas de cuantos fans podría estar perdiendo) porque no está su nombre en la mesa de presentación de un libro sobre pornografía; ahí está también Nicolás Alvarado erigiéndose como el único fan heterosexual (¡con zapatos verde perico!, le faltó agregar) de Madonna, porque es más importante dejar en claro la orientación sexual que argumentar sobre un guilty pleasure compartido con toda una masa polimorfa y perversa; el coautor del ensayo premiado por Planeta (La ceremonia del porno), Andrés Barba que bien machacadito su discurso y muy pro y muy … guapo, pero tan faltito de perspectiva histórica con que apoyar sus tesis –que aunque divertidas, resultaron débiles- que bastó una buena dosis de Vicente Molina Fox para ubicarlo y sacarlo de guión (en trámite de perdón una vez que la encargada de prensa de su editorial me regale el libro, porque el porno y yo nos amamos).

En una mesa de escritores irlandeses, los ídem se la pasaron diciendo que no se consideran a si mismos escritores irlandeses y que su única patria es la literatura bla bla bla, pero se les llenaba la boca diciendo lo bonito y cálido y rico que es el irish-english hasta que de pronto pasaban del cliché al elogio y a lo mucho que se identifican con los mexicanos que siempre sonríen (¿será porque tenemos mejor dentadura?). La más articulada resultó ser Claire Keegan, que en lugar de parirla parece que la dibujaron, pero Jamie O’Neill dijo algo interesante sobre el nacionalismo; que una vez que la patria deja de ser tu amiga hay que mudarse (los nacionalistas tienen a la patria como su amo).

Anoche fue la fiesta de los periodistas y yo le bailé toda la noche al percusionista del grupo Pernett… ¡Por favor!, que alguien apoye mi moción de alinear de otra manera a los grupos y que se ponga la batería al frente del escenario, al menos cuando se tenga semejante bizcocho.

Posdata: que mal bailan los periodistas, espero que escriban mejor.

lunes, noviembre 26, 2007

a la FILa

Mis personajes de la FIL 2007:
-Leonardo da Jandra, que no lo he leído jamás, pero nomás escucharlo hablar en la presentación de una revista de literatura bilingüe (porque según parece hay mucha curiosidad entre la cultura hispana y la francófona y yo ni enterado) me cayó de perlas su humor rancio y sus máximas de la perfección. En contra de todo menos de si mismo, el chiapaneco con acento gachupino, barrió con los organizadores de la feria a los que calificó de neo fenicios, aseguró que la mayor parte de lo que se publica es una mierda y denostó el culto al éxito y la frivolidad editorial. Sus razones las ignoro, pero aplaudo su hocicona verborrea, aunque no comparta del todo su neo-fascista-romántica de closet idea sobre la belleza y la fealdad, como polos opuestos. Lo blanco y lo negro luce muy bien en el vestir, pero pues uno no es pingüino.
-La sala de prensa de la FIL, que es como un cyber café gratuito (con acreditación, claro) tres nice, con bebidas y botanas y teléfonos con líneas abiertas y todo lo que algo del primer mundo puede ofrecer dentro del tercero (creo que ahora entiendo el término neo-fenicio de da Jandra).
-García Márquez, que le trajo un publicazo a su paisano Álvaro Mutis (el homenajeado), con quien tiene pacto de no elogiarse en público mutuamente (el elogio y el silencio tienen tantas caras como el odio). El gentío no paraba de aplaudir, el ex presidente Betancur y la ministra de cultura de Colombia (que bien podría pasar por cantante tropical) hicieron evidente que ellos no tienen pactos anti-laudas, y supongo que también hizo lo suyo Jorge Volpi, pero pa’que les echo mentiras si me fui a dar una vuelta por los stands para que se me cayera la baba con todo lo que no puedo comprar.
-Estuve a punto de comprar la edición conmemorativa de la revista BUTT (tan letrado yo pues), pero al llegar a la caja, la etiqueta que decía 269 resultó ser de 629 así que les dije métanselo por el ídem (sale más barata en línea, helou, Taschen!).
-La editorial Siruela y todo lo Colofón debería ser decomisado por ese asalto en despoblado que son sus precios. La impunidad es endémica en este mundo del dog.
-Hay una editorial queer que se presenta por primera vez en la feria, tengo pendiente echar un vistazo para tumbarme el rollo y no irme con la idea que sólo tienen versiones echas a medida de lo ya perpetrado por Jazmín y Cartland. Algo habrá de tomarse en cuenta.
-El mesero del hotel me ha preguntado en el desayuno si vengo de Colombia. Yo lo tomo como un elogio, pero dudo que mi acento sono-tijuanense próximo a guacho tenga algo que ver con el cálido y amable de la tierra de Fernando Vallejo.
-Con penita (y por encargo, claro) subí a que Carlos Fuentes me autobiografiara una baratísima edición de Aura. Una vez ante él le dije que yo hubiera preferido llevarle a firmar Cantar de Ciegos, pero lo perdí en un taxi de Tijuana -por caliente. Eso último creo que no necesitaba saberlo a sus 79 años (el canon te pone la piel estirada y rosada o venía llegando directo del peeling?).
-Mi hermana me dijo que me tomara fotos. Yo no soy de esos, le digo. Y es cierto, aunque también ha de contar que no tengo cámara.

jueves, noviembre 22, 2007

Coffee without cigarettes

Atardece, tomo café frente al ángel, un muchacho me vende un chocolate a diez pesos para comprarse un libro de fotografía. No pongo en duda sus razones, a mi me da igual un libro que resistol 5000 -nos caemos bien. Pasa una señora regalando ediciones vespertinas de un periódico que dirige un tal Kawaghi que no me da buena espina con ese apellido. El tema central es la disputa entre los vendedores ambulantes del centro histérico con una lideresa ídem -¿qué pedo con que la cara de la Gordillo se haya vuelto algo viral en la participación política mujeril de este país?

Puede que tenga que ver con el evidente auge de la cirugía estética en la ciudad más poblada del mundo. Si se ostenta semejante título, supongo que hay que echarle ganitas. Y aquí es evidente que sin ganitas no la armas, independientemente del giro de las mismas.

Mi café es del 7 eleven pero igual lo saboreo. No por mucho tiempo, porque llegan dos de esos niños que inspiraron el término más peyorativo que les hayan acuñado jamás: en situación de calle. Pues yo en situación de Valentín Trujillo en su hyper fascista y tremebunda Ratas de la Ciudad. Antes de darme tiempo a ubicar sus rostros y registrar sus pedidos estaba yo con ellos encima pidiendo-exigiendo algo de mi momento Kodak citadino, y antes de intentar ubicarlos en mi espectro cosmopolita progre, me sentí el más provinciano del mundo.

Estoy seguro que de no haber tenido el café y el chocolate pro-libro habría terminando entregándoles la cartera. Porque mi suéter jamás.

martes, noviembre 20, 2007

Epidemia de suicidios

Soy adicto a las despedidas, a los adioses ralentizados, a levantar la mano y agitarla como reina del ejido -ladeada de tanto cempasúchil con claveles en la mano, desequilibrada por la peregrina tarea de usar zapatos años después de su primera comunión.

¿Cuántas comuniones le falta a esta provinciana alma mía, que sobrevalora por pura y simple necedad el cambio y la reinvención; que se aburre a las primeras pero tarda años en convencerse a si mismo –sin mucho éxito- que lo mejor no está en otra parte, lo mejor está adentro? Pero uno siempre busca algo que le combine a ese traje hecho a medida que son los sueños y la simple y pinche curiosidad.

Lo más ingenuo de todo es pensar que uno de verdad se mueve, si estamos montados en una masa calenturienta que toma 365 pinches días pa’mal dar una vuelta de tango.

El caso es que cómo puede uno ser fan de irse y venirse al mismo tiempo, ¿será esto una nueva vertiente de la bipolaridad? Es lo de menos, pero igual se agradecen las carnes asadas en ausencia, las hamburguesas genéricas acompañadas de buenos deseos, las pedas en tugurios que te conocen hasta la sombra, las empanadas argentinas en terrazas con vista al atardecer, las botellas de vino, las cervezas, los besos y abrazos y toda esa materia prima pa’la nostalgia que se niega a llamarse a sí misma cursilería y que ha dado tanto de comer a sabinas y serrates y tristes sucedáneos.

Dicen que el que mucho se despide pocas ganas tiene de… pero déjenme informarles que no es mi caso, me despido mucho porque las ganas yo las administro como se me da la gana.

miércoles, noviembre 14, 2007

...es una aventura -no un carnaval- Celia

******* says:
y cual es el pedo? o sea.. vas a la aventura o tienes algo alla?
Manuel says:
kinda both.
******* says:
de chamba?
******* says:
onde vas a estar?
******* says:
o sea que ahora si voy a tener que leer tu blog para ver que chingados haces alla?
Manuel says:
Jaja. no es obligacion
Manuel says:
tengo varias cosas vistas, pero nada seguro
Manuel says:
voy a quedarme con una amiga
******* says:
ah
Manuel says:
y si pasa mucho tiempo y no encuentro trabajo me voy con mi hermana
Manuel says:
ves?
Manuel says:
el caso es que en lo que encuentro algo quiero probar como me funciona trabajar por mi cuenta
******* says:
de puta?
******* says:
por que no?
******* says:
jajajaja
******* says:
ya se
Manuel says:
se me da
Manuel says:
si pues, estoy hartito de los horarios y eso
Manuel says:
mi plan es...
Manuel says:
IMPROVISAR
Manuel says:
brilliant, isnt?
******* says:
descubrirte a ti mismo?
******* says:
jajajaja
Manuel says:
imaginate que miedo descubrirme a mi mismo?
Manuel says:
seria el peor de los despropositos
******* says:
jajjaaja pues lo de los horarios te doy la razón
******* says:
y pues si ya tenias con quien irte alla, no entiendo como no lo hiciste antes
******* says:
pero si te gusta el defectuoso?
Manuel says:
me encanta, pero vivir alla me da :s
Manuel says:
pero pues ya estando alla tendre que encontrarle el lado
Manuel says:
no me habia ido porque me impone un poco la ciudad y creo que en cierta manera esa es razon suficiente para decidirme
******* says:
que curado
Manuel says:
sera que todo me da igual o que estoy aburridisimo
******* says:
pues si, cambiar aires es buena solución
******* says:
para muchas cosas, je
******* says:
y si no te importa improvisar pues que mejor
Manuel says:
;)
******* says:
ya les dijiste a todos aca?
Manuel says:
desde la semana pasada
Manuel says:
he confiado en que se corra el rumor y a quienes les importa pues me preguntan y los que no ….
******* says:
pos no
******* says:
ja

lunes, noviembre 12, 2007

Gaps

¿Porqué hay tanta gente a quienes les incomoda la felicidad?
¿Porqué será que sólo a través de los demás pueden reafirmar su efímera estabilidad emocional?
¿Es acaso el so called love lo mismo que un traje nuevo que hay que lucir lo suficiente antes que pase de moda?
¿Quién dijo que la felicidad era un momento Kodak con trámite a portada de cuaderno Scribe?

No me crezco con la desgracia ajena ni deliro por su opuesto meloso, pero sí me sorprende la necia inseguridad que se empeñan muchos en agregar a su fórmula romántico-obsesiva.
Cuando los nicks del Messenger de algunos contactos rozan el tu-y-yo-somos-uno-mismo uno no puede sino preguntarse el origen de esa obsesión siamesa, sobre todo teniendo en cuenta que la personalidad propia -la individualidad- no es fácil de lograr y como que no es muy inteligente labrársela a pulso para luego mimetizarla a la primera oportunidad, convirtiéndola en un monstruo de dos cabezas que tarde o temprano terminará autodevorándose.


Quizás nuestra verdadera vocación sea recolectar nuestros pedazos, reconstruirnos como porcelana china, enamorarnos de cada grieta, de cada hueco por el cual respire la herida… la misma a la que nos hemos hecho adictos.

jueves, noviembre 08, 2007

Ice Princess

He's turned back into dust.

I knew him shiny and happy, way too beautiful for this world.
We used to sit next to each other at drawing lessons and spend the whole time talking about everything, movies, books, painters we both like and other random assorted gossip.
He was almost my opposite, he had spent his short life inventing a character for himself that matched his aesthetical obsessions.
While I used to feel like a punk rocker wearing a pair of ripped jeans, he wore a hair band with an ethnic white shirt, collars and silver rings on all his fingers. His eyebrows resembled María Félix and his elegant Oscar Wilde/Quentin Crisp manners were worthy of note.

I kept my distance from his coffin last night, surrounded by flowers and mourning relatives. I hugged his brothers and sisters and sat by myself amazed by some reticent tears… The Ice Princess is melting down.

Ice is supposed to liquefy.

miércoles, noviembre 07, 2007

Ventana

Lo bueno de improvisar es que tienes un margen de error bastante amplio y lo bueno o malo que salga de tomar decisiones azarosas es que cualquier tino sale con cara de gracia y su lado opuesto como mero tropezón.
Lo importante es moverse, que no es para tanto tampoco lo que hay por perder y no hay nada lo suficiente imprescindible como para inmovilizarte por no dejarlo atrás.
El asunto de irse es pura poesía y oportunidad para el chantaje sentimental, uno nunca se va aunque siempre se esté yendo. Uno no se va hasta que no queda de otra y ni secuela alcanzamos, que los ejecutivos de la realidad tienen otras cosas en que ocuparse (auto-boicotearse, por ejemplo) aparte de extenderle a uno el contrato de exclusividad.
Lo peor que puede pasar es que la corriente del río se lo lleve a uno de corbata.
Eso viene mucho… pasa hasta en los edenes.

miércoles, octubre 31, 2007

iHope

Uno tiene que comer en un iHop para enterarse que no es fan de los hot cakes, y que los huevos mexicanos tienen más sabor que los gringos, que el tocino es igual donde sea y que el café descafeinado y el que no se diferencían tan solo por un recipiente que no toma en cuenta tu opinión.
Uno tiene que escuchar de líricas y poéticas y fonéticas cuando viaja con académicos y proyectos de, y podría hacer uno como que no entiende y disimular el bostezo y conectarse groseramente al iPod y roncar como trailero sin su crystal meth, pero uno trata de ser educado piernitasjuntas y participa en la plática y se entera de que hay gente com maestría y doctorado que apenas sabe escribir su nombre correctamente, o que fulanito que godknows es un pendejo tiene una tesis que es ejemplo de perfección y se cuestiona la reputación de lo perfecto.
Uno ve la aparente armonía de las univerdidades gringas y entiende películas como Elephant, se entiende que estar rodeado de tanta diversidad racial no es el paraíso de la tolerancia y el avant gard democrático sino un campo de batalla en constante cuenta regresiva.
Uno tiene rato entendiendo que el hi con sonrisa nomás cruzando la frontera es una advertencia, un te estoy viendo y te reconozco como extraño y potencial enemigo. Entiende también que no hay inocentes, sólo culpables por pecado, obra u omisión y que no hay nada más opresivo que el suspenso.
Uno extraña el hi con sonrisa acompañado con el can i help you with something? de los empleados del mall, donde al menos la hipocresía tiene valor mercantil. Entiende que el mundo perfecto es un centro comercial donde nada nunca se acaba, ni las mercancías inútiles, los gadgets garrapatas, los alimentos con cero valor nutricional y el dinero para adquirir todo continuamente reciclándose, así como los desperdicios del inodoro; la constante transformación de la mierda, la venganza de la física y química, la falacia de las ciencias sociales y un etcétera muy inquietante.
Uno quisiera pensar que todo es diferente cruzando la frontera de regreso, pero algo siempre desmiente el peregrino qué verde es mi valle. Quisiera también que cuando en la plática de carretera, apenas cruzado un bache que tambalea el auto a toda velocidad y uno comente “nomás falta que creas en dios”, el silencio no se vuelva el invitado incómodo.

PD: Quiero mi Nutella.

martes, octubre 30, 2007

El fin del mundo

En mi lapso silencioso de estos últimos días ya tenemos a una nueva presidenta en América Latina, Belinda es la onda según un canal que solía ser de videos y que se convirtió en un foco de infección visual, Castro St. está perdiendo su gay power y su famosa fiesta de Halloween ha sido cancelada (sorry por aquellos Senator Craig impersonators), Bours dice que podemos más (más pendejos siempre se puede, desafortunadamente), el caníbal chilango dice ser más víctima de la prensa amarillista que de su mal gusto, la negligencia petrolera en nuestro país cobra más víctimas haciendo la competencia al sector minero, se inauguran alrededor del mundo escuelas de terrorismo con especial fomento al kamikaze, los cinturones de pólvora están impidiendo el regreso definitivo de los remaches y las hebillas ochenteras, los Fox culpan al sospechocismo mediático de su recién recrudecida mala reputación y se confirma que no tienen peor enemigo que su propia lengua y las editoriales oportunistas que tienen el mal tino de publicarle sus mantras autocomplacientes.
El infierno sigue instalado en Birmania, un lugar con un nombre tan bonito (que para mayor inri ya no se llama así) y con muchas ganas de protagonizar, celoso de la atención acaparada de todo lo que huela a Talibán, burkas y demás disfraces de la necedad. California en llamas no es más título para película porno gonzo, sino una triste realidad que no hace sino darle la razón a Barton Fink y todo aquel producto cultural que asocia a este estado tan rete bonito con el pecado y la descomposición social: ¿quién le manda tener tanta rubia bronceada, restaurantes asiáticos, estudios de cine, parques de diversiones y todo lo que rime con hedonismo al tiempo que pandillas, indocumentados, intolerancias de todos los colores y sobre todo víctimas de la moda?

¿Y qué hacía yo mientras empezaba el fin del mundo?
Dormir, abrir los ojos y ver “Ventaneando” con la esperanza de que caiga una bomba de racimo en medio de esa horrible sala de utilería (y que alcance hasta Televisa) y acabe de tajo con la estupidez que se cree simpática.

¿Qué quieren, pues? Soy un optimista.

lunes, octubre 22, 2007

medias de red

Días grises, polvorientos, baños de ceniza sobre la ciudad, caminatas protoculposas después de rendir honores a la comida chatarra, ostentando marcas en el cuello como chola fronteriza, aplazando como siempre los deberes inmediatos y estirando el fin de semana como quien estira una media de red. Así son los fines de semana roquerito-nostálgicos de vidas perras y suciedades eventualmente recuperadas y discriminadas a priori, los güeros y los eñes en proyecto de calcomanía pop, las nenas con su corte Rihanna y zapatitos de piso, animal print y dijes de concha nácar en cuellos irlandeses; Fionas llamando machorras a las meseras y consignas tan fuera de lugar como las diademas de color injustamente popularizadas en los ochenta. Hoyo fonqui-fresa, cerveza escaseando, gordibuenas sobrevaloradas sobre todo por sí mismas, grupis de weekend, pisteada de banqueta, risas, nalgadas y machetazos de palabras: ejercicio siempre reconfortante cuando no puedes hacer mucho por cambiar al prójimo porque luego ¿de qué te quejarías?

jueves, octubre 18, 2007

Ma-la

La maldad es la estrella; el egoísmo y la ambición los motores. Quienes pensaron que las heroínas virginales, de boquita pintada y mirada tímida eran las reinas del melodrama absurdo y sugestivo de las telenovelas, seguro no han visto muchas o no las indicadas.

A sus 50 recién cumplidos, la telenovela latinoamericana ha visto esplendores sólo comparables a la industria cinematográfica en sus mejores épocas (en 1997, las ventas en el rubro de la mexicana Televisa fueron aproximadamente 100 millones de dólares, sólo un poco menos que los ingresos de la BBC y comparable a los 500 millones de la Warner Bros., Paramount y Universal). Este subgénero enfrenta su mala reputación con una historia colmada de éxitos económicos y, sobre todo, una enorme influencia en la educación sentimental del televidente a un grado sólo imaginable en la era pre-Internet.

La telenovela, hija bastarda del folletín radiofónico, la novela rosa y la fotonovela, es una especie de novia de Frankenstein, sólo que con mayor instinto de supervivencia. Si bien su fórmula de entrega seriada (donde el bien y el mal se disputan el reino de la felicidad ever after) no ha variado mucho, al menos ha demostrado una gran persistencia y se ha mantenido como un reflejo de las obsesiones y fantasías de un público cautivo, que ha rebasado ya a las amas de casa que le ganaron su título de soap opera en Estados Unidos.

Y como para cada bastarda hace falta una madre desnaturalizada, la maldad casi siempre tuvo cara de mujer: las grandes villanas de telenovela, las que pasaron a la historia fueron siempre la revancha del sexo débil a quien, por más que terminaran recibiendo su castigo por diferentes vías, nadie quitaba lo bailado.

La boda final, donde los protagonistas sellan su amor frente al altar o delante de un atardecer, es siempre alternada con el regodeo de guionistas y directores en el sufrimiento de quienes habían obstaculizado el amor de la señorita pobre queriéndose meter en los pantalones -y en la chequera- del muchachito rico (porque muy buena gente la heroína, pero su arribismo social nadie se lo critica mientras siga rezándole a la Guadalupana).

Sintomático no es tanto que la receta siga funcionando, sino que Catalina Creel (María Rubio en “Cuna de Lobos”) sea uno de los personajes que más han dejado huella en la memoria colectiva latinoamericana. No tanto porque sea una maestra de la manipulación, asesina serial y fashion victim, sino porque representa el otro lado de la moneda de esa sacra institución que conocemos como maternidad.

Esta falsa tuerta de peinado arquitectónico, capaz de asesinar al marido y torturar psicológicamente a su hijastro para favorecer a su hijo biológico es la alegoría perfecta del poder corrosivo del amor maternal, el que mientras más intenso y atroz, mejor reputación tiene y que es, al tiempo que pilar del imperio, la génesis misma de su destrucción: la maldad viéndose a si misma como hija de Sófocles.

martes, octubre 16, 2007

Carta abierta

Sr(a)s Caníbale(a)s:

Les doy un valioso consejo: si son serial killer, con tendencias culinarias y afición por la literatura y las artes escénicas, háganse ustedes un favor y mantengan un diario, una novela autobiográfica o ya de perdida un puto blog para que no vengan peritos mexicanos freudianos de bolsillo a echarles a perder todo el tinglado que con esfuerzo –mediano o titánico- han ido armando a lo largo de su carrera homicidoartística.
No vaya a ser que por que un día le gritó a su hermana o a su ex esposa, vaya resultar usted un misógino pedestre; o que porque le gritó a su hijo o le dio un manazo vaya a resultar un simple y burdo abusador(a) de menores; o que si se tropezó un día con la ancianita que vende periódicos (y que de pronto resultó una gran maratonista) vaya a terminar como gerontoloquesea... o que de la manga surjan adicciones a sustancias que se consiguen a cien pesos la dosis o ansiolíticos del doctor simi... o prácticas santeras porque dejó mal parqueado un tarot.

Es más, hágase usted un favor: si escoge una víctima chaparrita y entrada en carnes y calcula que no va a terminar de comérsela en los días reglamentados para reportar a alguna persona como desaparecida, no cometa el error de guardarla en su refrigerador en su forma original a menos que lo suyo sea el arte instalación. Y por favor, si por alguna mala jugada del destino escribe usted poesía, quémela junto con las partes de la víctima que no piensa consumir.

Yo sé que no todos pueden ser Hannibal Lecter, pero eso es una cosa muy diferente a terminar en ese mal chiste del dedo humano encontrado en tamal oaxaqueño: no sólo es una falta de respeto al arte sino a la propia víctima. No hay que ser.

martes, octubre 09, 2007

Copérnico no sólo era un mal peinado

No se ocupa mucho para sacarme de quicio, así que no hay mérito alguno en ser una mujer entrada en años con muchas ganas de protagonizar, así seas personaje auto-invitado, cuestionando un hipotético sectarismo que en otras circunstancias y con menos cervezas encima huele más a arrinconamiento. Así como el furor etílico ofrece la carta de los sueños lésbicos, como si el subconsciente tuviera la obligación de hacerte moderno y convertirte automáticamente en tema de conversación.
Tampoco hay mayor mérito en ser un padre de familia modelo que a ritmo de un fin de semana por bimiestre se rebela contra la mujer que maltrata y sobaja cotidianamente para darse una escapada con su cuate del alma a cazar morritas y tantear batillos por debajo de la mesa para después tener la excusa de cómo te pone loco la coca (la sin cola).
Pero mira que hay que tener cara para buscar meterse en mi cama con un discurso homofóbico como carta de presentación y esperar todavía que me sienta halagado porque según esto no se-me-nota. Lucky me! Lástima que a ti no sólo se te note lo pendejo y jodido que estás, sino que tenga que aclararte que no me hace ningún favor tu compañía y que aquí se acaba mi comprensión pro-bono.
Breaking News: las amistades y las relaciones son asuntos que se cons-tru-yen, no se las pides a Santa; la monogamia es exclusiva de gente con cierto nivel de com-pro-mi-so y; cada quien elige su estilo de vida y procura -con mucho trabajo, hay que reconocerlo- ser congruente con él.
Si piensas constantemente que la vida está en deuda contigo tendrías que revisar el contrato de exclusividad que firmaste con ella, porque...
Breaking News 2: el mundo no gira alrededor tuyo (pregúntale a Copérnico).
Breaking News 3: pity sex is OUT.

Posdata: No, tu gato no ha muerto: Madrazo no habrá ganado la presidencia de México, pero rompió record de desvergüenza en un maratón en Berlín.

lunes, octubre 08, 2007

Moluscos

Para Juanita y La guagua

La vida se puede caer a pedacitos, pero lo que queda es tan persistente que sólo un necio aseguraría que todo está condenado a la extinción (que lo está). Yo soy muy necio en muchas cosas, pero sin embargo batallo en soltar cosas y hay unas que no sería capaz de dejar ir.

No se trata de nada material, o si acaso lo fuera sería como no querer desprenderme de la caspa sin dejar de vestir negro. Es como estar cubierto de escamas por donde cada sensación es filtrada y que, de no existir, estaría tan expuesto como esas figuras disecadas que anduvieron exhibiendo no hace mucho.

Los muertos se nos quedan en la piel, guardados debajo de esas escamas y cada vez que los recordamos es como una comezón que en lugar de rascar, acaricias. Te abrazas a ti mismo, accionando con el tacto y el aire ese mecanismo mágico llamado memoria; el dolor es lo de menos, peor es tener la piel lisa y resbaladiza como un molusco.

lunes, octubre 01, 2007

Barbara

Para quienes dudaron de mi protagónico en esta especie de final de temporada de sitcom virtual, este viernes el feliz desenlace llegó solito a mi cama. Un desenlace con cara de reencuentro, un reencuentro esperado por varios meses de celulares perdidos y timing dislocado.
Y para quienes opinan que esto es un blog de autopromoción ahí van los detalles:
Llamada nocturna inesperada, seguida de afirmación sin parpadeo a la petición de visita trasnochada.
Make over de emergencia: meter la ropa sucia al clóset, medio ordenar la cama, cambiar de pijama, lavarse los dientes y esperar como naturaleza muerta a que aparezca el visitante, que tarda más de lo esperado pero llega con la ansiedad puesta en su lugar.
Apenas abro la puerta y manos y lenguas buscan su objetivo que podría yo describir con descaro, pero prefiero saborearlo en mi memoria.

El distanciamiento aumentó la intensidad al punto de querer -sin poder- quedarse a dormir. A mi su imposibilidad me alivia bastante: el amanecer con los amantes es la prueba de fuego y no quisiera correr el riesgo de echar a perder semejante garbanzo de a libra por un mal aliento o un ronquido. Y no es sólo eso, es también la insistencia de la luz en que las cosas adquieran otro matiz o se muevan en tal o cual dirección.

Es -por más cursi que se lea- equivalente a guardar esos momentos en una caja que se abre sólo para recordar los olores en el momento que los necesitas, porque tienes la seguridad que llegará el día en que todo lo que hay dentro se evaporará. Para mi su olor es como las cartas perfumadas, amarradas con listones de colores que pondrían chinita a Barbara Cartland (claro que con personalidad múltiple, de Henry Miller a Xaviera Hollander sin peróxido).

miércoles, septiembre 26, 2007

Realidad

Tell me about hormones, about butts with high IQ’s, intellectual midgets, lazy weekends, bed time horror stories, impenetrable hymens, STD stories, moisturizing creams, sex as the fountain of eternal youth (the ultimate myth), naming your private parts as if they’d been baptized, life as ordinary as your derriere, imperfections of the gods, saying I love you only when you don’t mean it, hating the dating scene, fucking only to have something to write about, being unfaithful to your desires… Just don’t tell me reality is overrated.

viernes, septiembre 21, 2007

Excalibur

Recuerdo con una precisión que me asusta mi primera pérdida: estaba en primero de primaria, era el más chico y el más chaparro del grupo y había unos bullies que siempre me estaban molestando. No tengo claro que era lo que me hacía blanco de sus ataques, pero era el pretexto perfecto para que Joaquín me defendiera.

Si yo fuera un poquito más cursi, describiría a Joaquín como un caballero de armadura y espada brillante, pero él sólo era un niño como los demás. Ni siquiera recuerdo sus rasgos, ni su voz, sólo que tenía el pelo negro. No era mucho más alto que yo, pero era capaz de imponerse por encima de esos bravucones y hacerlos que me dejaran en paz. Tampoco llego al punto de pensarme como una princesa de trenzas rojas, indefensa y huevona, esperando que la bajen en los brazos de un castillo resguardado por dragones, pero cada vez que él me defendía me daban ganas de echarlo a mi mochila y llevármelo a casa para no separarme de él.

Pero un mal día, una mujer llegó a interrumpir nuestra clase, llamó a la maestra y algo le dijo a Joaquín, que tomó sus cosas y caminó rumbo a la salida mirándome. Yo me quedé con ojos de plato y traté de adivinar lo que estaba pasando, pero nunca pude convencerme a mi mismo de que no sería la última vez que lo veía.

No lloré, pero sentí una punzada en el estómago que nunca antes había sentido. Debería decir que mi corazón se rompió, pero en realidad fue como si una espada me partiera en dos sin derramar una gota de sangre.

Curiosamente, los bullies no volvieron a molestarme.

miércoles, septiembre 19, 2007

¿Qué pedo?

No se que estará pasando a mi alrededor, pero parece final de temporada de algo:

-La muerte del R. que me dejó con un palmo de narices mi intención postergada de llevarle las copias que le hice de la serie “Oz”. Cada vez que lo veía le prometía llevárselas a su trabajo y el día que me enteré de su repentino deceso lo primero que pensé –sí, ya sé: shame on me!- fue ¿y ahora que hago con todos esos dvd’s?... Estoy seguro que el primero en reírse de esto sería él mismo, así que ahorrémonos el sermón y los golpes de pecho que son tan unlike him (and me).
-El conato de infarto del N., que no sabemos si fue conato o si fue infarto, pero junto como que suena más dramático y si hubiera sido alguna de las dos cosas seguro no estaría ahora contándolo como si de presumir un tatuaje o una herida de guerra se tratara. Para mí como que suena a mucha hipocondría, pero pues eso es más síntoma de algo aún más preocupante que no nos ocupa aquí. Además, yo no soy médico (pero qué pico tiene la pepa!)
-La golpiza al M., que no es por moralismo sino por matemática pura, pero se veía venir. Tan otorgado él, sigue al pié de la letra su premisa de “diosito: no me des, sólo ponme donde haiga”. Pues bueno, las plegarias atendidas a la orden del día; diosito -con su sentido del humor tan macabro y homofóbico- lo puso donde había: chingazos.
-El choque del Ch., que también es matemática ralentizada. Sólo que el sentido del humor aquí el Señor lo ha estado rizando mucho. No sólo no iba borracho ni under the influence of who knows what, sino que iba juicioso a compartir sus conocimientos con la juventú que tanto necesita norte (y asesor de imagen, entre otras cosas muchas).

Me reservo cualquier pronóstico, porque yo sin refrigeración me puedo volver muy antipático.

martes, septiembre 18, 2007

Consulta

-Y dígame, Sr., ¿qué es que no le gusta de usted y le gustaría cambiar?
-Pues es más complicado que eso, Dra. Más bien, creo que quien necesita un extreme-make over es la realidad.
-No le entiendo. Esto es un consultorio médico especializado en cirugías estética y reconstructiva. No un despacho de escritores.
-Justo eso es lo que necesito. Créame que si lo que me pasa se solucionara con una nueva nariz, me la cambiaría cada semana. Pero tengo claro que no soy yo el problema sino los demás.
-Sigo sin entender.
-Se la pongo fácil. Cada día implica un esfuerzo terrible salir a la calle y enfrentarse con el poco empeño que pone la gente en verse bien. Como si los problemas y esas cosas raras que la gente se inventa para decir que tiene vida interior, tuvieran que notarse en la cara.
-…
-No me haga esos ojos que no estoy aquí para ponerle gotas. Si quisiera resolver mi aversión por el mundo, estaría con un psiquiatra, no con Usted, Mr. Nip/Tuck.
-Su propuesta es que haga cirugía plástica a todo el mundo para arreglarle la vista.
-Nos vamos entendiendo, pero no exagere. No a todo mundo. Sólo a aquellos con los que necesariamente tengo que toparme diario.
Yo pagaría todo, sólo con la condición que me permita ponerles un zipper en la boca, para que hablen solo lo necesario.
-¿No le parece un poco extremo?
-A problemas extremos, medidas extremas. Todo lo que podría invertir en educación, sería dinero tirado a la basura. Esto sería igual de caro, pero más eficiente a corto plazo.
-¿Tiene usted algún plan?
-Sí. Yo pagaré todo, pero me cobraré a lo chino con los afores. Usted tendrá su comisión, por supuesto.
-¿Sabe por quien quiere empezar?
-Sí.

jueves, septiembre 13, 2007

Gossip Gangsta

Redefiniendo el término placer culposo, el Blog-Star Perez Hilton ha logrado posicionarse como un referente ineludible en la escena farandulera de Hollywood. ¿Quién diría que lo que empezó como una ocurrencia ociosa más de 2 años atrás se iba a convertir en uno de los sitios de Internet más visitados en la actualidad? -Se manejan cifras de hasta 6 millones de visitas diarias.

La combinación es tan elemental como exitosa: fotos de celebridades con comentarios irrespetuosos o halagadores (según dicte la tendencia del momento o el gusto personal del autor); exclusivas noticiosas generalmente relacionadas con la vida amorosa y sexual del susodicho; destapes chocantes para los involucrados pero fascinantes para los lectores (en caso de que leer un comentario al pie de una foto garabateada pueda llamarse lectura); recomendaciones musicales esporádicas y videos de sucesos actuales cuyo mérito más codiciado es la primicia, porque cualquier cosa que aparezca sin el timing adecuado está condenado a envejecer de inmediato. Y todos sabemos que envejecer en Hollywood es im-per-dona-ble.

¿Envejecer para Perez Hilton (Mario Armando Lavandeira Jr., de origen cubano y nacido en Florida en 1978) implicaría convertirse en la próxima Dame Edna? Eso lo dirá el tiempo y las decisiones que tome este personaje una vez que aproveche su éxito para moverse en la dirección adecuada. Todo esto, una vez superadas las demandas de compañías que en un principio fueron sus aliadas y que luego no soportaron el despunte mediático de Perez y su correspondiente actitud de diva.

El sueño americano por lo pronto le sonríe a Lavandeira, consentido de las Hilton (a las que trata con especial mesura) y un grupo de party-stars de élite a los que hace gracia la desfachatez y autoconciencia del gordito (se rumora que pronto recurrirá al by-pass gástrico), pero sobre todo por compartir con su público un hambre desmedida por las noticias intrascendentes pero magnificadas por la especulación maliciosa: equivalente directo de la comida chatarra, la noticia idem.

Pero, ¿quién se preocupa del potencial daño de la comida-basura al consumirla si sabe tan bien? Gracias a esa especie de relación amor-odio que la sociedad mantiene con la cultura del tabloide o la llamada prensa rosa, personajes como Perez Hilton no hacen sino aprovechar lo que servido está a la mesa y sólo espera de alguien con agallas para tomar su tajada. Al final de cuentas, el estómago bulímico de la industria da para eso y seguirá dando para más.

Abran paso para la siguiente generación de vampiros de Sunset Boulevard: Perez a la cabeza diciendo adiós con su boa de plumas a Joan Rivers, sus años, sus cirugías y su lengua viperina.

martes, septiembre 11, 2007

Lollipop

Comparar lo que hizo Britney Spears en los Premios MTV con lo que hicieron los extremistas islámicos que destruyeron las torres gemelas de NY es tan irrespetuoso como preciso. Guardando las proporciones raciales y las motivaciones ideológicas, la Spears se convirtió en rehén de su propia secta, de su popularidad alguna vez ligeramente basada en su producción “artística” y convertida luego en el bufón, maestro de ceremonias, equilibrista ebria y chica del pastel (comiéndoselo antes de la fiesta) de su propio circo.

Seis años atrás, Britney comentaba, entre masticadas de chicle, lo importante que era apoyar al Presidente Bush, convertido en la Libertad Lamarque de la política internacional. Seis años atrás Britney tenía una carrera y no se le podía pedir mayor responsabilidad que cuidar su cuerpo de la celulitis.

Hoy es el día en que Bush debería retribuirle el favor y hablar en apoyo de la catástrofe en cámara lenta que es la vida de esta joven madre de dos pequeños errores, como bien comentó la bocona Sarah Silverman. Bush debería decir que así como el pueblo norteamericano es fuerte (y que la Sontag precisó debía ser más que eso), su heroína favorita, la que potenció el gusto paidófilo con su faldita a cuadros y sus trencitas decoloradas, también es fuerte y se recuperará de esa lucha contra el terror invasivo de las estrías, de la oligofrenia mezclada con depresión pos parto y de las extensiones mal puestas.

Fellow Americans -debería decir Bush- We have a strong Britney. No one, not even stand-up comedians, are going to stop our Britney from accomplish her mission of becoming the next Queen of Pop, once Madonna finally acknowledges her age and decides to retire to her villa to take care of her adopted grand children. Support our alcoholic whore! Be a patriot! We owe her!

Se lo deben, Sr. Bush. Así como le debemos a usted y su camarilla de ratas que huyen despavoridas mientras el barco se hunde, el desastre que es Irak, que si antes no pintaba en sus noticieros, ahora que se acercan las elecciones -que su partido perderá- sólo será carne de campaña, carne fresca una vez olvidada esa copia de "Saló" que fue أبو غريب.

Las lonjas de Britney Spears darán paso a los reportajes cínicos sobre el crimen cometido contra los iraquíes, con esas imágenes que tienen seis años negándose a mostrar y que ahora competirán en raiting con la rubia emblemática que no es más que la vergüenza negándose a decir su nombre.

jueves, septiembre 06, 2007

No entiendo... (perezhilton diatriba)

…cómo Angelina Jolie puede considerarse un símbolo sexual: de cuerpo famélico que seguro no rebasa los 42 kilos (de los cuales la mitad son de bothox y colágeno), hace palidecer a una tabla de surfear. Será la primer mujer tabla (con dos topes wonder bra) que gana un Oscar por sobreactuarse, pero habría que redefinir el término, pues hay mucho mérito en sacar expresión de un accesorio playero.
Tampoco entiendo su fijación con la pobreza mundial y su predisposición a retratarse junto a los realmente famélicos (ya quisieran ellos conocer la palabra anorexia), a no ser que sea una estrategia fotogénica con tintes de Madre Teresa wanna be: olvídense de las últimas colecciones de Galiano, Valentino o Jacobs, el accesorio de moda es el chal étnico acompañado mínimo por dos negritos desnutridos de ojos pelones como obsidiana (Cartier estará a punto de montarlos en una gargantilla).

…tampoco entiendo el proceso degenerativo de la rubia emblemática con poca voz y poca ropa, adicta tanto a los flashes como a la comida chatarra, emperadora de la celulitis y las extensiones mal puestas, alérgica tanto a la ropa interior como al buen gusto. ¿Será que nuestra Britney se encontró a su Sergio Andrade? (para mi que esta mujer es más lista de lo que aparenta, pero tiene un ligero problema de timming –y de soriasis).

…el acabóse con la manía reproductiva de las celebridades. Un día son la personificación de la indolencia y al otro, madres ejemplares que hasta son capaces de ¡cambiar de pañales! (siempre y cuando haya una cámara cerca que lo registre). Al mismo tiempo que se preocupan por la calentación global las pobrecitas cabecitas concientes de todo menos de sí mismas, no se dan cuenta que reproducirse no es la respuesta para salvar al planeta (rap de Caló here) sino todo lo contrario: el hombre (o la mujer, que también desciende del mono -tanto o más) no sólo es el peor depredador de la naturaleza, también es su peor asesor de imagen y decorador.

… tampoco entiendo como Nicole Kidman pudo dejar ir a Lenny (aunque supongo que haberse casado con Tom Cruise da ciertas pistas sobre su estado mental).

...¿porqué tenían que ponerle a un huracán (o ciclón o como les guste llamarle) el nombre de mi madre?

martes, septiembre 04, 2007

The Universe

What does it matter how many lovers you have
if none of them gives you the universe?

Jacques Lacan
Uno sabe que se metió inútilmente en una empresa erótica, cuando en medio de los trámites -cuando aún no cae la última prenda- ya está pensando en lo que escribirá sobre el asunto.
La decepción es un viaje de ida. Y ni siquiera estamos hablando de una decepción sencilla, de esa que es capaz de borrarse de la memoria con algún otro encuentro. Se trata de una decepción ontológica (por más mamona que se lea la palabra).

Es que luego pasa con la promiscuidad lo que con toda empresa de mala reputación, de tanto defenderla y querer reivindicarla termina por aburrir y perder el sentido que nunca debió tener, porque luego las cosas que no debían tener sentido terminan tendiéndolo en dirección opuesta a la que debían (sí, ni yo me entiendo).

De pronto, el visitante se apodera de tres cuartos de tu cama y estás al borde. Buscas la manera de respirar y los brazos te persiguen como tentáculos, quieres que se vaya y no quieres ser tan bitch de pedírselo, así que pones la película más ruidosa y lo único que logras es despertar un deseo que no pidió nacer. Quieres que desaparezca, quisieras no haber tomado esa mala decisión e intentas ser consecuente hasta que te queda claro que no puedes más: el papel de puta te ha cansado y ¿next?:

-¿El cristianismo y escribir un libro como Anel?
-¿Hacerte semi-grupera y portavoz del papiloma humano como Yuri?
-¿Esperar a que te rescate un grupucho regiomontano como a Lin May?
-¿Renegar de todo y hacerte gnóstica jodorovskiana?
-¿Buscar desesperadamente pareja?... porque el que busca, encuentra.

Para los que dicen que la promiscuidad es la negación de la búsqueda, podrán tener la razón, pero yo sólo digo una cosa: cuando las cosas dejan de ser divertidas hay que renunciar. Aunque sea para regresar con mayor brío en la siguiente temporada.

Bien lo decía Hugo Argüelles: las pirañas aman en cuaresma.

viernes, agosto 31, 2007

(La) mujer no existe

Uno aprende de la juventú que la institución madreril está en total crisis cuando la mamá de alguien tiene un Fotolog, webcam y vida sexual evidente para el resto de la familia, que se encuentra condones usados en los baños de la sacrosanta casa familiar. ¿No es un contrasentido ser padre de familia y usar condones? Pensé que eso era cosa de jotos.

¿Qué pasó con las mamaces que cocinaban, cosían, tendían las camas y desaprobaban a los novios de las hijas, rezaban novenarios, organizaban demostraciones de Tupperwhare, baby showers y demás actividades importantísimas en nuestra sociedá?

Para mi que las madres no deben de tratar de ser buenas personas, por ejemplo, deben de cumplir con tener todo listo a tiempo y con buena cara, que para quejarse están los confesionarios, la noche de pocker o el lecho matrimonial. No tienen que ser buenas sino eficientes. Si el virus de la madre trabajadora se extiende como la peste bubónica, de perdida debería servir para que las madres no tengan blogs ni chateen indiscriminadamente: ¿Cuándo se ha visto una madre con cuenta de Messenger?

-Mi mamá trata de ser muy buena persona, el problema es que no sale muy bien a veces. Me dice una representante de la juventú en éxtasis: Lo que tiene que hacer es dejar de invertir el tiempo en cosas que no le salen bien y perfeccionar el planchado y la repostería. Su misión en esta vida no es tratar de hacer feliz a sus hijos sino facilitarles eso que llamamos cotidianidad, no estar metida en Youtube.

martes, agosto 28, 2007

Rococó

Cuando se presencian los finales ajenos no puede uno dejar de pensar en los propios y revivir el numerito que experimentamos con quien tuvo turno. Para mí que los finales siempre han sido mucho más interesantes que los principios y sobre todo mucho más progresivos. Uno tiene la idea que cuando está empezando una relación está construyendo algo para el futuro y sí: estamos preparándonos para el desastre, el desenlace de una esperanza que no pidió nacer pero que es tan necia como los piojos en un homeless (¿no es una indolencia perra alimentarse de quien es casi un cadáver?: la rapiña nunca ha perdido vigencia, pero tampoco hay que ser tan trompudo).

Yo he sido el villano y la víctima -disculpen si los violines de fondo impiden leer agusto- si es que en realidad están delimitados así de claros los personajes. Pero nunca me he visto en la necesidad de crear equipos de batalla, la principal, la más importante, la libra uno interiormente y no es hasta que uno tiene claro eso que las cosas empiezan a fluir realmente.

Nunca he dicho a nadie que no me interesa verle más, en primera porque tengo la seguridad de que nada es definitivo y yo seré muy tragón, pero me indigesto fácilmente con mis propias palabras. El primer rompimiento fue un dramón de tintes épicos, más que nada porque me tomé el complejo de culpa demasiado en serio. El segundo fue un proceso mucho más aletargado e intermitente donde estuvo en juego mi amor propio…y siempre ganó.

A veces pienso que el papel del amante que se arrastra y ruega y patalea y golpea e intenta sin mucho tino suicidarse me está esperando a la vuelta de la esquina, sólo para probar mi histrionismo. Pero el dicho dice lo que ustedes ya saben del árbol torcido y el mío, creo, va en pos del rococó.

lunes, agosto 27, 2007

Bajo el signo del león

Dice mi horóscopo que podré pasar cada prueba que se me imponga estos días, que seré dado más al placer que a las obligaciones. Dígame algo nuevo: en ninguna parte dice que tendré que evadir a la justicia a toda velocidad, ni que tendré que escabullirme de un aspirante a amante que confunde el deseo con las ganas de orinar, ni que tendré que sacarle la vuelta a un transgénero que -con un par de tetas a punto de desbordar su escote- me cuestiona si mi cuerpo es natural: una versión underground del cumplido, I guess.

La semana pasada, aún en el marco de los festejos de mi cumpleaños, me reeoncontré con un amante fortuito que no soporta que se le vea a los ojos mientras coge, me sigue al baño cuando orino o me doy un ragaderazo, me despierta siempre en la madrugada para un segundo round y es el primer besador reflexivo que conozco. Sospecho que no tiene mucho sexo en compañía porque se le dificulta venirse en mi presencia.

Además me topé con la sorpresa de que uno de mis caiditos quiere que sea su novio, pero yo le digo que lo que necesita es un terapeuta no una pareja y con mi comentario le debería quedar en claro mi respuesta, pero hay gente que lo que necesita no es que la escuchen sino aprender a escuchar. Me acusa de sólo quererlo para la cama, como si en realidad fuera bueno para coger y me dice que si fuera más cariñoso con él podría comer de mi mano. Si quisiera eso ya me habría comprado una mascota.

lunes, agosto 20, 2007

I was born ready

Un 19 de de agosto del siglo 14, fallece César Augusto, primer emperador de Roma que no gustaba ser llamado emperador, aunque gobernó por 40 años (fuente de inspiración para tanto dictadorcito actual, pero al menos este armó todo desde scrap y consolidó lo que ahora conocemos como república); en 1662 muere el físico francés Blas Pascal, inventor de la Prensa Hidráulica y también del primer aparatito que nos permite hoy llegar a la caja del super -después de leer tv notas, que Pascal también era filósofo- con la seguridad que no vamos a tener que regresar mandado por hacer mal las cuentas; en 1847 las tropas estadounidenses derrotan a las mexicanas en algo que se conoce como Batalla de Padierna; en 1912 estalla la guerra civil en Albania entre musulmanes y cristianos; en 1919 nace Malcom Forbes, precursor estadounidense de los millonarios de portada de revista, -¡Hola, Mr. Slim!; en 1934 Adolf Hitler es proclamado el dictador de Alemania con mejor porte y bigote; en 1936, el poeta Federico García Lorca es fusilado junto a varias personas más cerca de Granada, sur de España, por un grupo de guardias y paramilitares (las malas lenguas dicen que le dieron un tiro por el recto, pero no hagamos caso de chismes); en 1946 nace Bill Clinton, quien llegaría a ser presidente de los Estados Unidos y su semen en el vestido de una interna con sobrepeso fue lo más celebre de su carrera política, así como punta de lanza para la de su aún esposa y futura presidenta; en 1960 la Unión Soviética lanza el Sputnik 5 con los perros Belka y Strelka, 40 ratones, 2 ratas y algunas plantas. La nave regresó al día siguiente y los animales fueron recuperados a salvo (sorry Laika, al menos a ti te hicieron una canción); en 1966 un violento sismo causa 25,000 muertos en Turquía y en 1972, la Asamblea Nacional de Panamá institucionaliza la dictadura del general Torrijos.

Como pueden notar ese día pasaron muchas calamidades, una de ellas fue mi nacimiento: no he sido proclamado emperador, ni dictador, no he inventado nada; no he ido a la guerra (well, everyday you gotta fight one, the cliché says); no he hecho mi primer millón para disputarle a Carlitos la cuarta parte del país que no le pertenece; a pesar que mi estilo no es tan deplorable como el de Adolfito, no pretendo imponerlo como ley ni cremar a todo fashion victim que deambula por ahí y hacer botones y jabón con ellos (aunque ganas no me faltan, energía sí); no soy poeta ni quiero una muerte poética y por más que tenga bien puestas mis convicciones, una pistola en el culo es un buen pretexto para claudicar; no quiero ser presidente como la Trevi porque no me atraen los clanes (por más promesas orales que me hagan); no quiero ir al espacio a menos que me convenzan que existen las segundas oportunidades; nunca he estado en un temblor pero sé lo que son las dictaduras (en nuestro país gobierna la ignorancia, siempre llega a la meta dos sexenios antes en el Maratón).

No nací en una rivera del Arauca vibrador, nací en las riveras del yaqui y no soy fan de los juguetes sexuales, a menos que tengan éstos nombre y apellido (que no siempre me interesa conocer); no nací con el alma de pirata, por más ídem que me comporte de repente.

-¿Estás listo para la fama?, me pregunta Gaby.
-Nací listo, contesto sin vacilar y ella me dice que con esa línea debo empezar mi primera novela divesca (¿es que acaso hay de otras?)... No tengo idea de lo que tratará esa novela, pero por lo pronto el concepto editorial ya lo resolvimos entre ella y yo: animal print, tercipelo con puntas de pluma de ganso, papel picado brillante, glitter, dos dados en el retrovisor y volante de cadena y doble mofle con sonidos. Será la primer novela con ruedas y emoticones intercambiables. Osea, un Mega-Hit.

jueves, agosto 16, 2007

Antropofagia

La frase “Sexo, Drogas y Rock & Roll” que hacía temblar a amas de casa de mediados del siglo pasado y que supuestamente describía el medio ambiente que rodeaba a la música de los jóvenes rebeldes de la época, parecía perder vigencia con el paso de los años.

El extendido uso de estupefacientes en otros ambientes menos estigmatizados fue el caldo de cultivo para una cultura de drogas recreativas cuyo crecimiento se dio de manera paralela a la inmersión del narcotráfico en la vida pública. Las drogas se convirtieron en el invitado VIP de todas las fiestas del Jet-set, mientras los gobiernos se tiraban de los pelos diseñando políticas y destinando presupuestos para tratar de detener -sin ningún éxito importante- a la industria ilícita más importante del momento (junto con la piratería).

En este contexto, podría resultar banal seguir haciendo uso del combo música-sexo-drogas, pero por alguna extraña razón sigue funcionando para referirse a fenómenos mediáticos actuales como Amy Winehouse (Southgate, London, 1983) y Pete Doherty (Exham, England, 1979): ambos con un gran talento lírico-musical, así como una vida pública registrada en tabloides impresos y virtuales alrededor del mundo donde se exponen hechos de sus vidas íntimas, convertidos en grandes espectáculos que poco tienen que ver son su oferta artística.

Winehouse, por ejemplo, empieza a ser conocida en América con su segundo disco (Back to Black, Island Records 2006), una reinterpretación muy personal del jazz clásico con un aliento desolado, cínico y muy vital. Pero, paradójicamente, sus problemas con el alcohol y trastornos alimenticios parecieron ser el motor mediático para que su música gozara de la atención de un público en vías de la antropofagia.

Doherty es mejor conocido por su desastrosa e intermitente relación con Kate Moss (la emblemática modelo de aspecto de heroinómana que acuñó la firma Calvin Klein en los 90), que por sus canciones. Su actitud de poeta maldito fue la causa del fin de “The Libertines” (banda de rock que formó con Carl Barat, para después cambiarla por “Babyshambles”) y de que pasara dos meses en prisión por comportamiento violento.

Como ellos mismos admiten, Amy & Pete tienen una peda muy pesada, los persigue el fantasma maniaco-depresivo de la celebridad autodestructiva, del genio incomprendido esperando embrutecido que la historia le haga justicia, de quien tiene la juventud para alimentar ese glamour decadente que tan bien han explotado campañas publicitarias (Cavalli, Gio-Goi, etc.) y de quienes justo en el pozo de su adicción encuentran la fuente de inspiración que los hace crear obras de arte por las que nadie da un centavo si no van acompañadas de una historia que lamentar o una cloaca que destapar.

martes, agosto 14, 2007

con "p" de ...

Yo en mi siguiente vida –porque casi juraría, de puro pesimista que soy, que habrá una versión beta, igual o peor de jodida que ésta- lo que más quiero es ser pendejo.
No se si se habrán dado cuenta, pero la gente pendeja se la pasa tan bien, como que nada les afecta, ni que uno les haga ver lo pendejo que son ni que vayan por la calle y una palomilla les vaya gritando todo el camino: pendejo, pendejo, pendejo, lo cual es lo más pendejo y ocioso que puede hacer alguien que no lo es, pero que está en el borde y con un deseo subterráneo de convertirse en un auténtico pendejo, no en uno posado como cuando se hace uno el pendejo y el tautológico y el cacofónico ... y así.

martes, agosto 07, 2007

Indolencia

Yo sabía que por algo había dejado de ver Los Simpsons. Primero pensé que había llegado al punto de saturarme de tanta animación, sobre todo la digital, pero ahora que vi la película me doy cuenta que si de algo adolece ahora la franquicia es de corrección política, ese virus gringo que se cuela en el discurso neo-neo-conservador que permea todas las áreas de influencia del Tío Sam.
ES OFICIAL, soy un alter-mundista tópico incorregible.
Olviden el primer párrafo. No traigo camiseta del Ché ni morral de hilo chiapaneco, ni el pelo largo y -¡oh, Freud!- uso desodorante y crema humectante.
No debería yo decir esas cosas, debería ser yo un Al-Gore-ista desgarrándome las vestiduras por que el planeta está más caliente que Rocco (tan en decadencia el pobre que terminó haciendo cine de arte) y firmar más cartas para que el G8 y Greenpeace o el terrorismo fashion de P.E.T.A.
Pero aún -con todas esas taras generacionales- me atrevo a tener opinión propia y como bien dirían mis detractores: -Será lo único que te queda, dear.
¿Cómo se explica entonces que haya sido conmovido por “Ratatouille” y “Caché” al mismo tiempo? Digo, al mismo tiempo no precisamente, pero consecutivamente sí: esa especie de bipolaridad ideológica tal vez no haga mucho por mi credibilidad, pero mientras me divierto viendo como una rata se cree humano, cuando hay miles de humanos que actúan como ratas sin inmutarse siquiera, viendo como la indolencia primer-mundista no se ve la cola hasta que tiene una bomba atada a ella, a punto de explotar.

Estos días me he soñado frente a McNamara & Troy (“Nip-Tuck”), con su actitud condescendiente preguntándome:
-Digame, Sr. Meza, ¿qué es lo que no le gusta de Usted?
-Pues que de un tiempo a la fecha me levanto y, al mirarme al espejo, todo lo que veo es mi cuerpo de espaldas. ¿Qué sale más barato, que tuerzan mi cintura o me compre otro espejo?

En sueños puedo ser tan estúpido como la media nacional…Sí pues, despierto también.